domingo, 19 de enero de 2014

Cómo ha pasado el tiempo, más de dos años sin escribir en el blog.

Y no es porque no haya cocinado en todo este tiempo, es que porque no puedo dedicarle al blog tanto tiempo como  me gustaría; pensando sobre ello me do cuenta de que lo que más me frena para publicar algo es no tener una fotografía adecuada. Y es que en la mayoría de blog sobre cocina hay fotos impresionantes, y no consiste en acabar de cocinar, disparar, y subir la foto, no, es mucho más complicado, sobre todo si no tienes ni idea de fotografía.

Me encantaría aprender a hacer estupendas fotografías para las entradas de mi blog, pero si tengo que elegir entre dedicar el poco tiempo libre que tengo a aprender fotografía o probar una nueva receta, me quedo con lo segundo, sin dudarlo; hay tantas recetas que me gustaría probar, debería hacer una lista.

En todo este tiempo he hecho muchas cositas que me gustaría compartir aquí, como el bizcocho de zanahoria, el de plátano, el de fécula de patata, o el roscón de reyes, y  cómo no, las magdalenas; casi todo repostería, y mira que intento hacer cosas nuevas saladas, pero me puede el dulce.

Ese es uno de los motivos por el que he comprado una olla de cocción lenta, animarme a cocinar más guisos y carnes. Un motivo como otro cualquiera para comprar un cacharro más para la cocina, que aún no sé dónde voy a guardar. Buscando información sobre estas ollas me he dado cuenta de que hay muy poco en español, así que voy a intentar hacer unas cuantas entradas sobre el tema.

Y eso es lo que voy a intentar hacer con el blog a partir de hoy, publicar las cosas que me interesan sobre cocina (y quizá sobre otros temas),  las recetas que suelo cocinar, lo que gustaría cocinar pero no hago por falta de tiempo, y cosas así. No voy a dejar de publicar algo por no tener una fotografía perfecta, y como prueba, en esta entrada no hay foto.





domingo, 18 de septiembre de 2011

Pizza de espinacas y queso de cabra a la piedra



Whole kitchen en su Propuesta Salada para el mes de septiembre nos invita a preparar un clásico de la cocina italiana, la Pizza.
Y ha sido la ocasión perfecta para probar la piedra de mi nuevo horno de sobremesa, perfecta para hornear pizzas. La piedra se calienta en el horno antes de colocar la pizza directamente sobre ella, y ahí radica la mayor dificultad, traspasar la pizza a la piedra ya caliente. Tras varios intentos, he descubierto la mejor forma, estirar y preparar la pizza sobre un plato de madera cubierto con harina.
En cuanto al sabor de la pizza he elegido mi favorita, espinacas con queso de cabra. Para la de la fotografía puse las espinacas después de hornearla, y no me ha convencido, es mejor hornear las espinacas con el resto de ingredientes.

Ingredientes:
Una bola de masa de pizza de 200 g. Ver receta.
4 cucharadas de salsa de tomate. Ver receta.
200 g de hojas de espinacas frescas.
2 rodajas de rulo de queso de cabra.

Preparación:
Sacar la masa del frigorífico una hora antes, o una hora y media si la masa está descongelada.
Precalentar el horno a 230ºC, calor arriba y abajo, con la piedra dentro.
Cubrir con harina un plato de madera y colocar encima la bola de masa.
Con el rodillo estirar la masa, hasta que quede con el grosor deseado.
Saltear  las espinacas en una sartén con un poco de aceite hasta que reduzcan el tamaño.
Cubrir la masa con la salsa de tomate, el queso desmenuzado y las espinacas.
Sacar con mucho cuidado la piedra del horno y traspasar la pizza del plato de madera a la piedra, al llevar la capa de harina se desliza perfectamente.
Hornear entre 12-15 minutos.

La pizza sobre el plato de madera




La pizza sobre la piedra

Masa de pizza

Esta receta es de Fabián Martín, de su libro Las mejores pizzas del mundo, ya probé su receta de foaccia y  me encantó, así que me he animado con ella.
Se supone que hay que amasar a mano, pero yo he utilizado la panificadora, y ha salido buenísima, igual algún día pruebo a amasar a mano.
Es perfecta para congelar en raciones de 200 g, cantidad justa para una pizza individual.

Ingredientes:
1 k de harina de fuerza.
500 ml de agua mineral fría.
20 g de levadura de panadero seca (60 g si es fresca)
50 ml de aceite de oliva.
20 g de sal.

Preparación:
Mezclar la harina y el agua.
Añadir el agua.
Amasar 6 minutos.
Añadir la sal.
Amasar 6 minutos.
Añadir el aceite.
Amasar 6 minutos.
La masa debe quedar lisa y ligada, si no es así añadir 50 ml de agua y amasar hasta que ligue bien.
Dejar reposar la masa 24 horas en el frigorífico.
Sacar la masa del frigorífico 1 hora antes de preparar la pizza.






Salsa de tomate



Ingredientes:
1 k de tomates maduros.
3 cebollas o 3 puerros.
2 dientes de ajo.
3 cucharadas de aceite de oliva.
2 cucharadas de caldo de verduras concentrado.
10 g de azúcar.
20 g de concentrado de tomate.
Albahaca fresca.

Preparación:
En una sartén grande poner el aceite y sofreír a fuego medio la cebolla y los ajos picados.
Escaldar los tomates en agua hirviendo durante 30 segundos e inmediatamente enfriarlos en agua fría.
Pelar los tomates y partirlos en cuartos.
Añadir a la sartén los tomates, el concentrado de verdura, el azúcar y la albahaca picada.
Cocer a fuego medio durante 30 minutos, removiendo frecuentemente para que no se pegue.
Añadir el concentrado de tomate en los últimos 5 minutos.
Batir con la batidora eléctrica.


domingo, 24 de julio de 2011

Trifle de cookies con frutas del bosque



Whole Kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de julio nos invita a preparar un postre clásico británico: trifle.

Me ha gustado mucho la propuesta por su sencillez y por la variedad de ingredientes que pueden utilizarse.

Básicamente consiste en superponer en capas tres tipos de ingredientes: natillas, bizcocho o galletas y fruta.

Para mi propuesta he utilizado lo que tenía a mano, unas galletas cookies con trocitos de chocolate y frutas del bosque congeladas. Las natillas las hice en un momento en el microondas.

Ingredientes:
Galletas cookies de chocolate. Ver receta.
Natillas caseras. Ver receta.
Frutas del bosque congeladas o cualquier otra fruta.

Preparación:
Deshacer la galleta.
Poner en una copa o vaso una primera capa de galleta triturada, una capa de natillas, las frutas, otra capa de galleta y finalmente otra capa de natillas.

¡y a disfrutar del trifle!

jueves, 21 de julio de 2011

Cuajada de chocolate ligera.




Para quitarse el mono de chocolate sin consumir muchas calorias.

Ingredientes:
1/2 litro de leche desnatada.
1 sobre de cuajada Royal
5 ml de edulcorante liquido.
2 cucharadas de chocolate en polvo sin azúcar
1/2 cuharadita de café soluble.
1 pizca de sal.
1 pizca de nuez moscada (recién molida a ser posible)

Preparación:
Reservar un poco de leche en un vaso y poner el resto en un cazo.
Añadir al cazo el resto de ingredientes salvo la cuajada y calentar.
Batir con un avarilla hasta que se disuelva muy bien el cacao.
Cuando la leche comience a hervir retirar el cazo del fuego.
Verter el sobre de cuajada en el vaso de leche y disolverla procurando que no queden grumos.
Verter la cuajada en el cazo y batir.
Volver a poner el cazo al fuego y retirar cuando comience a hervir de nuevo.
Verter el preparado en recipientes individuales a través de un colador, por si ha quedado algún grumo.
Reposar 10 minutos y guardar en el frigorífico unas 4 horas.



lunes, 18 de julio de 2011

Arroz y verduras con bacalao




Whole Kitchen en su Propuesta Salada para el mes de julio nos invita a preparar un clásico de la cocina española, la paella, por primera vez una propuesta de Whole Kitchen que no necesita presentación.
Mi elección ha sido mi plato favorito, arroz y verduras, o arroz y pava como se llama en Murcia a la coliflor. Y no digo paella sino arroz porque es así como se le suele denominar en Murcia a la paella.
A este arroz se le pueden poner todas las verduras que tengamos a mano, pero son imprescindibles la coliflor y los ajos tiernos. Para completar se le puede añadir bacalao o boquerones.


Ingredientes para 6 raciones:
400 g de arroz.
4 alcachofas.
2 manojos de ajos tiernos.
1 pimiento rojo.
200 g de judias verdes.
2 tomates maduros.
1/2 coliflor.
200 g de guisantes.
3 patatas medianas.
400 g de bacalao desmigado.
Aceite de oliva.
Sal.
1 ñora.
Unas hebras de azafran.


Preparación:

Desalar el bacalao y desmenuzarlo.
Limpiar las alcachofas: cortas las puntas y las hojas hasta quedarnos con el corazón y las hojas tiernas y claras. Cortarlas en 2 trozos y reservarlas en agua con zumo de limón o con perejil para que no se oxiden.
Limpiar los ajos tiernos: pelar la primera capa y cortar la parte dura del tallo.
Lavar el pimiento, las judias verdes y la coliflor; cortar el pimiento en tiras gruesas, quitar las puntas y cortar por la mitad las judias, partir la coliflor en tallitos.
Sofreir la verdura en una sarten con aceite y reservar.
Pelar y rallar el tomate; sofreirlo a fuego lento.
Dorar la ñora y triturarla con un poco de agua.
Pelar la patata y partirla en trozos como si fuera para tortilla, sazonar y freir en un poco aceite.
Ya tenemos todos los ingredientes preparados para comenzar con la paella:
Poner en una paellera o sartén grande el tomate y sofreir un poco el arroz.
Añadir el agua o caldo, hasta aproximadamente la mitad de la paellera; poner el fuego a máxima potencia.
Añadir las verduras, la ñora y las hebras de azafran.
Probar y rectificar la sal si es necesario.
Cocer durante 16 minutos, los 10 primeros minutos a fuego alto y los siguientes a fuego medio. Si se utiliza arroz bomba cocer 18 minutos.
En los 5 últimos minutos añadir la patata y el bacalao.
Si es necesario añadir agua, echarla siempre caliente, primero en el centro y después en los laterales.
Dejar reposar (sin tapar) durante 3 minutos (4 si utilizamos arroz bomba)
Antes de servir, remover el arroz por si algún grano de arroz no se ha cocido, que se mezcle con los demas y termine de cocerse.


Si el agua de la zona es muy dura es mejor utilizar agua mineral.

En teoría la cantidad de agua a es el doble del volumen del arroz, pero dependerá del tamaño de la paellera.